Después de varios meses sin pensar demasiado, sin darle vueltas a la cabeza excesivamente, sin echar mucho de menos ciertas cosas, estas últimas semanas han sido, por decirlo de alguna manera algo atípicas, algo extrañas…
Después de algún tiempo en el que apenas se inmiscuían ciertos pensamientos en mis sueños, algunas mañanas han sido realmente frustrantes.
Quizás sea la fecha y aunque intente no pensar en ella algo en mi alma se remueve.
Sigo, pese a intentarlo con todas mis fuerzas, supeditando siempre mis prioridades; y aunque lo que mas quiero en este mundo es tu felicidad no puedo dejar de sentir una espinita cuando por fin encuentras a alguien a quien merece la pena mirar a los ojos. Y no sabes cuanto me alegro de que así sea.
Ojala pronto el destino se quite la venda de sus ojos y me presente ya mi camino por que me agota caminar sin sentido.