LA TORRE DE HÉRCULES: FARO DE LA HUMANIDAD:
Asentada entre la ensenada del Orzán y el golfo Ártabro, construida por Hércules para servir de tumba la calavera y las dos tibias del gigante Gerión (heredera del legado tartésico-fenicio, de la mítica ruta del estaño desde Britania y Cornualles hasta Cádiz y Cartago); restaurada por el emperador romano Trajano de la mano del arquitecto Gaio Sevio Lupo de la ciudad “coimbresa” de Aeminium; dársena naval de la ruta hacia Britania tras atravesar los peligros del “fin de la Tierra” (Finisterre); luz y ojos del romano enclave portuario de Brigantium; pieza poco clarificadora en las relaciones marítimas entre los reinos suevo de Gallaecia y el de los francos; corazón de saqueo de normandos; origen del núcleo urbano de Crunia; castillo defensivo de reyes de Asturias, León y Galicia dejado en manos de señores nobiliarios y señores eclesiásticos de Santiago de Compostela; restaurada por el Gobernador y Capitán General del Reino de Galicia (el Duque de Uceda) de la mano del arquitecto coruñés Amaro Antúnez; restaurada por el rey Carlos III de la mano del ingeniero militar Eustaquio Giannini, sede de la primera Escuela de Torreros de Faros de España, de la transformación de las lamparillas de aceite en cada farola, pasando por el fogarón que alimentado por carbón serviría de luminaria hasta su electrificación, desde el naufragio del Mar Egeo hasta la Marea Negra del Prestige, símbolo del Trofeo de Fútbol Teresa Herrera,… se alza La Torre de Hércules, el faro más antiguo del mundo todavía en funcionamiento, el faro de la Humanidad.
¡Cómo me gustaría que fuese hermana de la Torre de la Catedral de la Sierra de Hinojosa del Duque (Córdoba)!
Segundo faro en altura e importancia tras el Faro de Chipiona en España, hermanada con la Estatua de la Libertad de Nueva York y el Faro del Morro de La Habana. Orientadora de “La Rosa de los Vientos” (Correa Corredoira -1994) con motivos celtas y de Tarsis (patria chica de Gerión) (43º 23.14'N - 8º 24.39 W).
Y es que las piedras hablan... sólo basta pararnos a escuchar.
« Bien vengades,
que ya vien entiendo
lo que demandades »
Como parte de la prehistoria donde no se sabe de donde aparece la escritura, y a la espera de la remota invención de la imprente de Gütemberg, ¿qué hay de histórico? ¿qué hay de leyenda? ¿qué hay de mítica?
«hubo un gigante llamado Gerión, rey de Brigantium, que obligaba a sus súdbitos a entregarle la mitad de sus bienes, incluyendo sus hijos. Un día los súbditos decidieron pedir ayuda a Hércules que retó a Gerión en una gran pelea. Hércules derrotó a Gerión, lo enterró y levantó un túmulo que coronó con una gran antorcha. Cerca de este túmulo fundó una ciudad y, como la primera persona que llegó fue una mujer llamada Coruña, Hércules puso a la ciudad este nombre»
Origen poco claro, prehistoria e historia se funden para atribuirle un papel constructor a Hércules y un papel restaurador a los romanos.
En mi base se encuentra labrada en la roca en latín la inscripción: “MARTI AUG.SACR C.SEVIVS LUPUS ARCHTECTUS AEMINIENSIS LVSITANVS.EX.VO” firma para la historia de Cayo Sevio Lupo, originario de Aeminium (actual Coimbra portuguesa). Si por ello entendiese la historia como aquella parte de toda la historia universal reflejada en la escritura.
No obstante, ¿cuándo aparece reflejada “oficiosamente” en la escritura de la historia?
Paulo Orosio me menciona por vez primera en el Historiae adversum Paganos (415-417 d.C.), que dice: “Secundus angulus circium intendit, ubi Brigantia Gallaeciae civitas sita altissimum farum et inter pauca memorandi operis ad speculam Britanniae erigit”.
Cuántos acontecimientos ha divisado desde las alturas, desde este techo de la tierra, desde su atalaya mística con vistas al Océano Atlántico !!! Galeones hundidos, descubrimiento de tierra nueva, del paso de la equivocada idea del mundo plano a la “globalización terráquea”, de batallas, de desembarcos, de la vuelta de navíos españoles tras la Guerra de Cuba,… ¿cuál es uno de los que más cariño le aprecian?
Mis 68 metros de altura granítica a los cuales se accede por los 234 escalones hasta los 119 metros sobre el nivel del mar me permitieron divisar hace ya dos centenarios la Batalla de Elviña (16 de enero de 1809), entre los ingleses de Sir John Moore y los franceses napoleónicos del mariscal francés Nicolas Jean de Dieu Soult. Salvas de cañones entre militares ataviados de las tropas contendientes de los comienzos “contemporáneos” rezan honores al general Sir John Moore cada año, en el jardín de San Carlos, junto al Hospital Militar Abente y Lago, en recuerdo de la única batalla en la que no hubo ni vencedores ni vencidos. Placas petrificadas en pulso por dejar constancia histórica recogen los poemas de Charles Wolfe y Rosalía de Castro al General Moore.
A usted le han cantado, recitado y enamorado poetas de distintas generaciones y estilos. Larga nómina de escritores y/o viajeros nos plasman las aventuras y desventuras del monumento coruñés.
A Rosalía de Castro
Luis Seoane bajo el significativo título de Cierro los ojos y veo.
Por qué será que Galicia y Argentina comparten el color de sus banderas? ¿Será por los senderos de ida y vuelta tendidos sobre el Atlántico entre estas dos tierras?
Según Xosé Neira Vilas, los emigrantes gallegos asomados a la cubierta de tercera del buque, quizá con la nostalgia de mirar por última vez a tierra, lo último que veían era la bandera del puerto de A Coruña, tela blanca con diagonal azul celeste. De esta imagen como enseña en sus solapas convirtieron a “mi“ Buenos Aires “querido“ en capital de emigración gallega y capitalidad del exilio intelectual gallego tras la Guerra Civil Española. Y es que no da alegría ver a Kompes, Maradona, Messi, levantar los trofeos con la camiseta señera de la autoridad portuaria coruñesa.
Sin duda aparece sobre usted mucha información en el bombardeo de publicaciones al respecto, dando datos sobre su prehistoria, historia y arquitectura, pero sus confesiones en el día de hoy seguro resultarán a muchos, de novedad en aquellos aspectos curiosos no mencionados.
Es por lo que he preferido dejar de lado tanto dato histórico y arquitectónico conocido de sobra, y dar estos secretos. Y más que me llevaré conmigo.
Hércules, Gerión, Gaio Sevio Lupo, el Duque de Uceda, Amaro Antúnez, Carlos III, Eustaquio Giannini, Corre Corredoira... (nombres de huéspedes que durmieron varias noches). A Coruña. La historia sigue...
Desde la torre y mirando a mi alrededor, desde la torre mirando al norte... E intentando emular a Luis Seoane “Cierro los ojos y veo” e intenté divisar “la costa de Irlanda de que hablaban los viejos coruñeses y no busqué el horizonte despejado de un buen día claro abriendo más los ojos que cualquier otro día, sino que me bastó cerrar los ojos para verla“… Mar adentro.
Jesús Jurado Palomo
Alergólogo CHUAC (A Coruña)