La noche de nochevieja del 2008 la empecé cocinando y llorando gracias al poco tacto de una persona que no tiene otro momento para decir las cosas. Luego me dejé 50 ó 60 euros en una entrada para una discoteca donde no me lo pasé bien por el disgusto que me habían dado horas antes.
La tarde-noche de la nochevieja del 2009 la empecé llorando y cocinando. Mis lágrimas eran por una persona mucho más importante para mí, mi abuelo, que pasaría esta nochevieja en el hospital y yo a una hora de distancia en avión y otra en coche sin poder darle un abrazo. Las palabras de
mi madrina y de dos grandes amigas me tranquilizaron y luego ya pude hacer la cena y pasarlo relativamente bien en una nochevieja diferente. Uno (de los tantos) sueños de mi vida se cumplió, ¡me comí las uvas en la Puerta del Sol! Después... heladas por Madrid paseamos de camino al bus y en casa partidita al Scattergories hasta que nos venció el sueño (que fue relativamente pronto).
Mi 2009, en balance, creo que no ha sido de los mejores:
1. He empezado a echar de menos (demasiado) mi isla. Consecuencia: el 2010 sea probablemente el año de mi vuelta a casa tras 7 años fuera.
2. He echado de menos (demasiado) a una persona que, probablemente, no se lo merezca pero que es importante para mí. Consecuencia: demasiadas horas pensando y hablando de él sin llegar a una buena solución.
3. Me he peleado con alguna de mis chicas. Consecuencia: las que realmente valen la pena siguen estando muy presentes en mi vida; al resto, las sigo queriendo pero no es lo que era y no pienso luchar gran cosa por esa amistad.
4. Profesionalmente no he tenido ningún avance. Consecuencia: otro motivo más para volver a la isla y empezar de nuevo.
5. Un año más sin sacarme el carné. Consecuencia: más agobios por mi parte y presiones por parte de la familia.
6. Soy más pobre :(. Consecuencia: no es por un mal motivo pero como no empiece a ganar más dinero el gran viaje que tengo programado para el 2010 se puede ir al garete.
7. Descubrí ciertas canas en mi melena y me dijeron que me debería empezar a echar cremas. Consecuencia: es inevitable, me hago mayor y los problemas y disgustos no ayudan.
8. He salido de fiesta mucho menos. Consecuencia: el trabajo y los problemas me hacen sentir mayor pero bueno, he seguido bailando como una loca muchas madrugadas y eso no me lo quita nadie.
Las cosas buenas:
1. Una vez más, he visto que la familia siempre está ahí y cada vez pienso en pasar más tiempo con ellos.
2. He conocido quiénes son, de verdad, mis amigos.
3. Cierta persona que lleva presente muchos años en mi vida ha mostrado signos de que soy
realmente importante para él y eso me gusta :)
4. He seguido madurando.
5. Un profesor de la universidad me ha ofrecido un proyecto laboral que, con el tiempo, puede llegar a ser algo importante.
6. He seguido luchando por l@s ambientólog@s y he asumido la presidencia de un congreso de sostenibilidad.
7. He seguido desarrollando mi vena artística con las fotos y otras manualidades.
8. He luchado por lo que y por quién he querido no siempre con buenos resultados pero no podré decir que no lo he intentado.
9. Con vistas a irme, en los últimos meses he descubierto calles y lugares de Madrid que me harán echarle mucho de menos.
10. Me reencontré con compañeros de clase a los que hacía años que no veía.
En conclusión: creo que las cosas malas han marcado más mi año que las buenas pero tampoco considero que el 2009 haya sido un fatal año. Por suerte, mi visión optimista de las cosas no se ha perdido y sigo afrontando la vida con una sonrisa en los labios y esperando que las cosas vayan a mejor.
Os deseo un muy feliz 2010 y espero que hayáis tenido una buena entrada en este año (otra década).
Besos a todos.